A lo largo de la vida, ciertas personalidades marcan de manera personal el camino que se recorre en la melomanía. Por una u otra razón terminamos sucumbiendo ante algunas voces o talentos, o incluso admiramos la historia personal de quienes interpretan canciones que coreamos con total devoción. Lo cierto es que Cecilia provoca eso: admiración, cariño, nostalgia también. Su aporte como mujer y música chilena lo vivieron en sus comienzos otras generaciones, pero ello no fue impedimento para que su figura trascendiera épocas o modas, siendo reconocida de manera transversal y persistente en el tiempo. Esta conversación de The Clinic con la Incomparable es una expresión auténtica de la admiración que nuestros colegas pueden sentir por la cantante nacional. Cecilia, por acá varios lo pensamos: eres incomparable.

En los muros del cuarto piso de su departamento en Ñuñoa, Cecilia exhibe con orgullo los logros de toda una vida artística: Diplomas, premios de diferentes épocas, condecoraciones, discos de platino, el premio Presidente de la República entregado por Michelle Bachelet. También está en diferentes formatos su rostro juvenil, que recuerdan que La Diva fue dueña de una innegable belleza. Definitivamente, ella es una elegida, los dones con los que nació la hacen inevitablemente incomparable: su voz, su carácter y su desplante al actuar, marcaron para siempre su paso por la música chilena.

Sobre los muebles hay estatuillas, premios, un Copihue de oro, la Gaviota que ganó en el Festival de Viña tras su triunfo en la competencia internacional de 1965. Una infinidad de reconocimientos que un emblema como ella, que gracias a su talento, ha recibido en 61 años dedicados por completo a la música.

Cecilia viste de negro, lleva lentes de sol y se sienta en su sillón preferido para conversar. Ofrece agua y bebidas, como buena anfitriona de su casa-museo, que sostiene airosa el reconocimiento de su obra.

A sus 76 años, Cecilia sigue subiendo a escenarios y despertando emociones infinitas entre la gente que la sigue: su actitud frente a la vida ha dejado huella entre mujeres y también hombres que ven en ella a un referente, a una maestra, a una ídola indiscutiblemente adelantada a sus tiempos, que sorteó todos los embates del machismo y se impuso frente a todo lo que obstaculizara su paso para hacer sus sueños realidad.

Pese a todos los galardones que conserva en su casa y a los delicados momentos de salud que ha atravesado los últimos años, Cecilia se resiste a dejar los escenarios: quizás, en el fondo de su alma, necesita de aquella inyección de energía que sólo el público le puede entregar a un verdadero artista: la calidez del aplauso.

¿Cómo éstas? ¿cómo está tu salud?

-Muy bien, he arribado bastante, he mejorado, estoy un poquito más “rellenita”. No quiero engordar más, estoy con un apetito terrible, eso es bueno, un buen augurio.

¿Cómo te ha ido con el tema de las pensiones? Es uno de los temas más mencionados durante el estallido.

-Mira yo he apoyado mentalmente a toda esta gente maravillosa que salió a exigir sus necesidades y es obvio que les tienen que responder. Mi experiencia es mala, yo tengo una pensión y por otro lado el derecho autor me da una regalía por mis años, cierta cantidad, eso me ayuda algo también.

Con el derecho de autor complementas lo que recibes de pensión, porque si no tu realidad sería diferente…

-Claro que sí pues, olvídate…me las rebusco por aquí y por allá, con unas peguitas que salen por ahí.

Eres imparable Cecilia, sigues subiendo a escenarios

-Sí, sigo subiéndome a escenarios, pero ya voy a estar mucho mejor para poder hacer los shows como a mí me gustan…

¿Y cómo te gusta hacerlos?

-A mi manera, a lo Cecilia…

¿Con escándalo?

-Me encanta, con escándalo, mucho escándalo.

ALELUYA

Este domingo es la marcha del 8M: ¿Qué te pasa al ver a tantas mujeres luchando por sus derechos? ¿Qué sientes?

-Que se cuiden no más, que se cuiden. Están en pleno derecho de reclamar lo que es de ellas, lo que es de nosotras, o sea, porque es injusto… ¡está bueno ya! que se ponga atajo. Mira, yo no voy a creer nada hasta que vea los cambios. La paridad hace tiempo ya que tendría que haberse hecho, hace años. Por ejemplo, en mis tiempos, la educación era prácticamente gratis y nunca se peleó por eso, nunca. Pero ahora todos los grandes empresarios lo transforman en plata, ya la codicia es tanta que olvídate como está perjudicando a todo el mundo. Cada señor que aparece ahí en televisión, lo veo con pelo negro y al otro día con el pelo blanco, le salen las canas de tantos problemas… los encuentro bien huevones.

Y con el tema de las peticiones en general del estallido ¿Qué es lo que te gustaría que se cumpliera en este momento?

-Que suban las pensiones, que se pague al día, que no rechacen los pagos, porque uno vive también, come, se viste y paga los impuestos.

Partiste hace muchos años tu trayecto como artista ¿cómo ha sido para ti ser mujer, creadora, cantante y música en este mundo machista?

-Para mí fue difícil, por mi estilo, quizás por imponerme como soy. Eran terriblemente machistas en ese tiempo, ahora ya están más sueltos…¡viva la diversidad! -dice riendo-. Hay que vivir, yo tengo otra mentalidad, eso me sirvió bastante.

Muchas mujeres del mundo de la cultura han hecho presencia en torno a tu carrera. Una de las más populares que se recuerdan es la versión que hizo javiera Parra de tu canción Compromiso ¿qué significó para ti en ese momento?

-Hermosa…pensé que mi carrera no ha sido en vano, es un legado que he dejado. Pueden cantar todo mis temas, en versiones distintas y bueno, ahí está la capacidad de cada artista.

EL CANTO DE TODOS, MI PROPIO CANTO

También tuviste una relación muy bonita con su abuela, Violeta Parra. De ella has hablado varias veces, pero me gustaría saber si tienes algún recuerdo divertido que puedas contar de ella.

-Mira, en esos tiempos que daban el noticiero, en el Canal 7 creo…¿te acuerdas del Pepe Abad? él y otros dos periodistas fueron a París, a la carpa de la Violeta que estaba en una calle especial para los artistas que se ponen ahí a cantar. La fueron a ver y llegaron sin plata: “vamos a pedirle a esta vieja” dijeron -porque ellos le contaron después, la abrazaron, lloraron y todo lo demás- y ahí, después de dejar la cagá pidiéndole plata, la Violeta les dice “vean el show y después hablamos”. Sale al bar y lo primero que hace es cantar “Plata querían los Pericos, pico les voy a dar, pico les voy a dar” respondían los franceses, pero sabes tú que se largaron a llorar, le pidieron disculpas y olvídate, se formó una algarabía y ella estaba muy contenta, eso me lo contó ella.

¿Era simpática la Violeta?

-Simpática, no tengo nada que decir.

¿Y con los demás?

-No tengo idea, pero era muy sentimental, muy sensible ¡muy bonachona! humilde, no le gustaba ostentar, buscaba raíces en los rincones más inhóspitos de este país, increíble y maravillosa. Por ende conocí a Roberto Parra y nos hicimos muy amigos. Me contaba cada historia…me quedé una noche en su casa, nos quedamos hasta las tres de la mañana contando historias y cosas inéditas de él, que no las voy a comentar, no puedo. Me reí mucho. Fue un bonito pasar de mi vida, un pasar muy bueno dentro de todo lo malo.

CORAZONES QUE SE QUEDARON JURAMENTADOS TODA LA VIDA: LA ADMIRACIÓN DE LAS MÚSICAS Y MÚSICOS CHILENOS.

También has trabajado con Mariel Mariel, Javiera Mena, Ana Tijoux ¿de qué manera las mujeres han colaborado a que sigas vigente?

-Pero tanto hombres como mujeres me han apoyado. Poco hombre eso sí, pero me aceptan mucho. Yo los quiero y las quiero tambien. La vigencia me permite estar bien, cuidarme y no retirarme, que me vean como estoy a mi edad, que es bastante, 76 años, es maravilloso.

Hace poquito actuó Mon Laferte en el Festival de Viña. Le enviaste un saludo por Twitter que estuvo en los trending topics ¿cuál es la relación que tienes con ella?

-Tenemos una relación de amistad, de buena onda, es muy dije, muy sencilla y eso es lo que la impulsa también. Vino a casa, no el día del festival, claro. Como artista la veo bien… depende de ella seguir así.

Hemos hablado de Mon, de Javiera Parra, de Violeta, pero otra de las mujeres que también está haciendo algo importante en torno a tu figura es Vane Miller, está trabajando en una serie sobre tu vida.

-Anoche, cuando salimos a presentar a la Natalia Valdebenito, por primera vez la admiré. Ella muy capaz y puta que la admiro y la quiero mucho, porque tomó en cuenta mi vida. También admiré mucho a su madre (Liliana Ross).

La serie que está dirigiendo se llama Bravura Plateada, que de hecho ya tiene unos teasers circulando ¿qué sientes al saber que están haciendo una serie de tu vida?

-Es tan difícil explicar… cuando te dicen: “¿qué se siente tanto aplauso y todo lo demás”? la gente me pregunta y no tengo idea porque me vuelo, en eso estoy muy agradecida. En cuanto a la serie veo meticulosamente cada argumento por la sencilla razón que muestra la imagen que tiene mi vida. Algo de fantasía habrá, pero esa fantasía quiero que llegue a todos, con diversidad y todo lo demás. Estoy muy contenta, es una alegría, voy a quedar “encinta”.

¿Sientes que tienes alguna responsabilidad como líder de opinión en una época de cambios y feminismo como ésta?

-Si, seguir adelante, apaciguar y darle vida a la gente, decirles ‘somos libres’ ‘¡viva la diversidad!’ a través de mis canciones.

PURÉ DE PAPAS: ESE DIABLO DEL POLLO FUENTES ME QUERÍA COMER CON CHUPETE

Igual hay hombres que te admiran: Jorge González, Álvaro Henríquez, Álvaro España de los Fiskales Ad Hok te ama…

-Y yo los adoro también a ellos, los quiero mucho y los respeto. Cada década que han pasado, cada etapa que han tenido han sido bien difíciles, pero las han superado. Eso lo aplaudo, que sigan adelante. Dios es grande.

¿Por qué crees que despiertas esos sentimientos en ese tipo de hombres?

-Pregúntale a ellos porque no tengo idea…

¿Pero qué crees tú? ¿puede ser por tu personalidad quizás?

-Es posible, sí, en ese aspecto, hay muchos varones que me tienen muy buena. La humildad que tengo al dirigirme a todos, tanto hombre como mujer. Soy como soy en todo aspecto.

El Pollo Fuentes dijo que había estado enamorado de ti en algún momento.

-Ese diablo me quería comer con chupete -Se ríe-

¡Eres una mujer súper atractiva po’ Cecilia!

-No…cuando joven era muy atractiva. Tenía la cinturita chiquita, mucha gimnasia hacía.

Y aparte por tu carácter, tu personalidad, yo creo que eso también era súper atractivo.

-Pues sí, todos me quedaban mirando. Todos me preguntaban y me decían lo que sentían en ese momento.

SOPLA COMO EL VIENTO LA FLOR DE LA QUEBRADA.

¿Por qué crees que tu música y obra le gusta a tanto referentes nacionales? ¿qué crees que ellos encuentran ahí?

-La verdad, el corazón, el sentimiento, porque lo he hecho todo, todos los temas que he hecho tienen que llegar. Uno o dos temas han sido impuestos, lo demás todo lo elegía yo y eso me valió mucho, porque hice los arreglos musicales como autodidacta y trabajábamos con Valentín Trujillo u Horacio Saavedra. Además, ese es mi amor: Luis Barragán, era un director orquestal maravilloso, fallecido, que en paz descanse.

¿Cómo es en el 2020 ser música, mujer y artista?

-Mira yo tengo mis años ya, puedo decir que he logrado bastante a Dios gracias. Es obvio que tienen que contratar a la gente joven, para que den vida al escenario, pero uno también puede dar vida. Me contratan, allá voy y voy a seguir yendo ¿por qué no?

Y vas a seguir yendo a todos los escenarios para recibir todos los aplausos que te mereces.

-Dios te escuche…que lo único que quiero es mi salud. Estar bien y disfrutar lo que los demás hacen.

¿Tocas la guitarra de repente? ¿compones? ¿te pones a cantar?

-No, hace rato que no compongo y no he terminado una que quería dársela a la Mon Laferte, acaso le gusta.

¡Sería precioso!

-Voy a intentarlo, pues yo tengo que inspirarme po, eso es lo re malo, ahora no estoy ni ahí todavía.

¿Y qué te inspira? ¿qué tendría que pasar?

-Que me llegue la luz.

¡Ojalá que te llegue, te va a llegar!

-Ojalá mi amor…

(Fuente: TheClinic.cl)