En la sesión realizada este jueves en el edificio del Gobierno Regional, el pleno de consejeros decidió rechazar de manera unánime el proyecto Octopus.

Los consejeros indicaron que consideran que el proyecto Octopus atenta contra la estrategia de desarrollo regional del Bío Bío. Este proyecto ya había sido rechazado de manera unánime antes el 2014 y el 2016 por los consejeros anteriores.

Recordemos que, en primera instancia, la Comisión de Medio Ambiente del Consejo Regional (CORE) ayer decidió rechazar el proyecto.

Este voto político público, es una señal importante para sumar presión pública de rechazo al SEA y al Comité de Evaluación Ambiental integrado por el intendente y Seremis.

Ambas instancias han demostrado que operan para ayudar a las empresas en la elavoración de sus respuestas y a consolidar el modelo industrial extractivista que en este caso destruye la pesca artesanal, turismo e identidad del estilo de vida del borde costero de la bahía de Concepción .

Un claro ejemplo lo que recientemente sucedió también en la otorgación de la concesión marítima para el proyecto GNL Talcahuano, aprobada por estas autoridades designadas desde el gobierno central.

Recordemos que el proyecto Octopus Gnl Penco-Lirquén, consiste en la construcción de un terminal marítimo de gas importado, extraído en EEUU con el contaminante proceso llamado Fracking ( fracturación hidráulica).

Este terminal estaría habilitado para recibir, descargar, almacenar, regasificar y transportar gas mediante un gasoducto submarino. Este gas tiene como objetivo alimentar termoeléctricas en toda la región para producir electricidad, la cual será enviada al norte grande para la gran minería y para la exportación de energía a nuestros países vecinos. Este mega proyecto energético nos convierte en una ZONA DE SACRIFICIO, similar a la zona de Quinteros y puchuncavi donde sus habitantes mueren por la contaminación.

( Texto: Coordinadora Tomecina)
( Video: Patricio Aranciba)